Tecnología, recursos, empleo: todo lo que necesitas saber para tomar las decisiones más acertadas relacionadas con la formación

09 Abril 2018

El mundo en el que vivimos hoy en día nunca deja de cambiar. Incluso nuestra vida social es cíclica y está en constante evolución. Para cualquiera de nosotros, los cambios estructurales en la economía tienen un efecto rebote mucho más intenso en nosotros de lo que creemos. Por ejemplo, los cambios en las políticas económicas en Francia en la última parte de 2017 favorecen el desarrollo del sector tecnológico.

Este desarrollo creará consecuentemente nuevas oportunidades de trabajo en el sector tecnológico y que éste pase a ser una mayor fuente de riqueza. En términos generales, la digitalización del mundo simplificará nuestros hábitos de consumo y cambiará nuestra forma de trabajar, de la misma manera que lo hizo la invención de la imprenta o la Revolución Industrial. Estos fenómenos ya han ocurrido anteriormente, solo que a un ritmo mucho más lento. Debemos estar preparados para adaptarnos a la nueva economía digital rápidamente.

Hablaremos sobre qué sectores de la economía están cambiando y cómo se están llevando las cosas a cabo para poder ser capaces de anticipar los hechos antes que nadie. Fijémonos en: políticas económicas; el objetivo del negocio futuro; cambios en el mercado laboral y la formación.

Políticas económicas – decisiones políticas

En mayo del 2017, Francia y la presidencia de Macron empezaron a cambiar sus prioridades políticas, pasando de ser un país orientado a los derechos sociales a un paraíso más bien orientado a la inversión. Según un artículo del New York Times sobre Francia y Alemania, el statu quo del reconocimiento de Alemania como un foco de empleo y estabilidad económica se ve amenazado por una cohesión alemana debilitada y un presidente francés bastante dinámico. No cabe duda de que la imprevisibilidad del futuro y de la Unión Europea cambiará las dinámicas del poder y la riqueza.

Para terminar, un cambio en la presidencia con un enfoque económico distinto puede resultar en un cambio en las dinámicas de la producción de riqueza dentro de una región (durante la Revolución Industrial en Europa, la industria automovilística se convirtió en la principal fuente de riqueza y de creación de empleo en contraposición con la agricultura). Todos deberíamos estar informados y tener conocimientos sobre la transición de la riqueza y ser capaces de anticipar los cambios.

 

El objetivo del Negocio Futuro: crecimiento económico sostenible

Como ya hemos visto, la política tiene el poder de influir en el desarrollo de una industria en detrimento de otra. En Europa, la cuestión del desarrollo sostenible es una preocupación creciente, pero también la considero una fuente de oportunidades de negocio para cualquier profesional joven que entra en el mercado laboral. Según lo que Ernesto Sirolli explicó en su TED Talk en 2012, las actividades sostenibles persiguen un doble objetivo: 1. Asegurar una fuente de crecimiento y de prosperidad para todos; y 2. Evitar poner en riesgo los recursos para las generaciones futuras. Sin embargo, las prácticas que se han venido ejerciendo no resultan efectivas a causa del enfoque que se le ha dado al concepto. Naturalmente, me estoy refiriendo a la ayuda internacional y al apoyo al desarrollo de las sociedades africanas. Fracasamos a la hora de proporcionar herramientas sostenibles verdaderamente capaces de impulsar la prosperidad económica porque queremos controlar el crecimiento y no dejamos que los autóctonos trabajen hacia dicha prosperidad por sí mismos. Esto significa que existe un enorme margen de mejora y oportunidades para que las personas creativas den un paso al frente.

Pero volviendo a la definición del desarrollo sostenible, mi opinión es que no poner en riesgo los recursos de las generaciones futuras es quedarse corto, y que deberíamos aspirar a aumentar los recursos favorablemente para las generaciones futuras. Curiosamente, el término “desarrollo sostenible” ha estado en circulación desde la década de 1970, pero hasta 2015 no adquirió un impacto verdaderamente global, cuando la ONU publicó sus objetivos estratégicos para un desarrollo sostenible. Reconocemos la imperiosa necesidad de alejarnos del crecimiento económico y de las mentalidades sociales convencionales en pos de un crecimiento económico bajo en carbono unido a políticas de gestión de eficiencia medioambiental y al desarrollo social inclusivo. Y, de nuevo, el desarrollo de estas prácticas influirá en nuestras vidas profesionales y personales en un futuro cercano, y por ello es una cuestión que merece la pena tener en cuenta.

Para poner un ejemplo de mi experiencia personal, hace poco me involucré en proyectos relacionados con el desarrollo sostenible económico y medioambiental en Colombia. Mi objetivo es observar cómo empiezan a adoptarse prácticas sostenibles en una economía de reciente crecimiento. Cuando llegue el día, quiero poder asumir un papel activo en la búsqueda de formas más efectivas de asegurar la prosperidad global y erradicar la pobreza.

 

Cambios en el mercado laboral

¡Ya se está configurando un esquema completo potencial de nuestra economía! Teniendo en cuenta el poder que recae en las políticas gubernamentales en el desarrollo y la creación de las nuevas industrias, el desarrollo de prácticas sostenibles ha provocado cambios estructurales en el mercado laboral, y seguirá haciéndolo. Fijémonos en un estudio que revela cuatro sencillas evoluciones que se prevé que ocurran en el mercado laboral en los próximos años.

En primer lugar, según un estudio de McKinsey, a partir de ahora, en nuestro enfoque de la vida y del éxito, deberíamos tener en cuenta el futuro colectivo y no solo nuestra propia carrera. El mercado laboral del futuro se centra más en el crecimiento del empleado que en los propios clientes.

En segundo lugar, la inteligencia artificial y la robótica deberían considerarse como miembros del equipo y no como competidores. Es un hecho: la tecnología creará trabajos que ahora mismo no existen, así que lo mejor será que nos adaptemos a trabajar de forma complementaria. Los empleados y los equipos trabajan de forma remota desde distintas partes del planeta; para gestionar un equipo de esta naturaleza, es necesario adaptarse a la nueva organización y anticipar los riesgos. Es cierto que el trabajo remoto conlleva costes sociales (mantener a las personas motivadas e ilusionadas). Por ejemplo, algunos espacios de coworking ya gozan de gran popularidad. Tuve la oportunidad de visitar el programa Numa en París, y recientemente asistí a la inauguración de otro en Toulouse llamado At Home. El principio es sencillo: el espacio es libre y abierto a todos, aunque, en su mayor parte, los clientes son emprendedores y autónomos.

 

Formación: tomar la decisión acertada

Todos estos cambios provocan un efecto rebote que se extiende por la pirámide económica hasta llegar al mercado laboral. Sin embargo, como si se trataran de un bumerán, los cambios estructurales vienen desde abajo y vuelven a subir a medida que otras fuerzas se van uniendo. En este contexto, la formación se convierte en el factor más importante relacionado con la transición de una economía convencional a la nueva economía digital, y también asegura el éxito de los profesionales jóvenes. Según el estudio mencionado anteriormente —las observaciones de McKinsey sobre la importancia de las habilidades de aprendizaje constante—, es sumamente importante no dejar nunca de formarse y de adquirir nuevas habilidades, especialmente habilidades complejas. De hecho, la robótica y las máquinas inteligentes ocuparán los empleos repetitivos y basados en patrones. Esto es así porque, hoy en día, se dota a los robots de inteligencia cognitiva y de memoria, lo que les permite realizar interacciones básicas y sencillas.

Además, a medida que la existencia de empleados a tiempo parcial y de autónomos se hace más frecuente, la economía “gig” cambiará la forma de trabajar de las personas y, por lo tanto, la forma en que se adquieran las habilidades para convertirse en profesional. Según Investopedia, la economía “gig” es una economía en la cual los empleos temporales y flexibles son la norma. Adquirir una gran variedad de habilidades basadas en una gran variedad de proyectos y tareas se convierte en un foco crucial de estudio para lograr crecer en esta era.

El crecimiento personal y las habilidades marcan el camino hacia el futuro, y dejan atrás la idea de permanecer en la misma posición toda la vida. A pesar de los cambios radicales e intimidatorios que encontramos en la formación, una mayor flexibilidad y movilidad profesional son factores positivos de la nueva era que nos aguarda.

 

Conclusión

He aquí un dibujo que resume el artículo. Se trata de una interpretación, y desde luego, no es la única posible:

Como conclusión general vemos que, para tomar las decisiones más acertadas en cuanto a formación, debemos saber qué tipo de formación y educación necesitamos para florecer en esta nueva era. La adaptabilidad, la diversificación, la complementación con la robótica y el interés en lo colectivo y en el desarrollo económico sostenible son cuestiones a tener en cuenta.

Como alumno, tienes la oportunidad de recibir formación específica sobre dicha transición. Mi opinión es que, al iniciar tu vida y actividad profesional en un ambiente en constante evolución, debes saber lo que está ocurriendo, observar los cambios y comparar quién eres con quién quieres llegar a ser, sin olvidar que los políticos y las administraciones públicas también tienen un papel destacado. ¡Ten fe y que nada te detenga!

 

Preguntas:

¿Quién eres, y quién quieres llegar a ser?

 

Por Théo Beyt, antiguo alumno de TBS

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