La servitización territorial y el renacimiento de la productividad industrial

19 septiembre 2018

puerto-industrial-barcelona

La competitividad de las empresas manufactureras depende cada vez más de su capacidad para acompañar sus productos de un valor añadido, ofreciendo paquetes integrados de bienes y servicios. Este proceso se describe en la literatura como la servitización de la producción.

La servitización podría definirse como aquel mecanismo que sirve para desarrollar la capacidad de innovación y pasar de productos a sistemas de productos y servicios. Cada vez son más los fabricantes que complementan su oferta con servicios, y los últimos datos indican que esta proporción alcanza ya a dos tercios de los fabricantes de las economías desarrolladas.

La servitización y los beneficios de la prestación de servicios intensivos en conocimientos no necesariamente tienen por qué estar plenamente integrados en la cadena de valor interna del fabricante. La integración de los servicios internos acarrea considerables riesgos, razón por la cual el crecimiento de la demanda de externalización de servicios en conocimiento es una constante.

Quienes proporcionan estos servicios son las empresas de servicios intensivos en conocimiento (Knowledge Intensive Business Service, KIBS por sus siglas en inglés), que prestan servicios avanzados a empresas manufactureras establecidas y de nueva creación.

 

La servitización y el desarrollo territorial

Los KIBS actúan como fuentes y transmisores de conocimientos que pueden incidir en el rendimiento territorial y urbano al proporcionar servicios de alto valor añadido a otras organizaciones e impulsar la creación de empleo. La presencia a escala local de un sector dinámico de KIBS ha impulsado en algunos casos el renacer del sector manufacturero local. La presencia de KIBS ayuda a aliviar las deficiencias operacionales de las manufactureras.

La servitización territorial contribuye a la competitividad local y a la creación de empleo a través del ciclo virtuoso generado cuando una base industrial local de toda la vida capta o estimula la puesta en marcha de negocios complementarios a los KIBS, lo que por su lado facilita la creación de nuevas empresas de producción.

El renacimiento de la producción a través de la servitización territorial no solo permite mejorar las competencias de fabricación existentes, sino que también ofrece la oportunidad de desarrollar y anclar nuevas capacidades tecnológicas en todas las regiones. Las nuevas capacidades tecnológicas pueden llegar a ser un buen apoyo para empresas y la industria resilente para lograr un crecimiento socioeconómico y una prosperidad mejor distribuidos y sostenibles.

 

Por Yancy Vaillant, profesor de Estrategia y Emprendimiento en TBS Barcelona

Texto extraído de la nota editorial editada por Yancy Vaillant en colaboración con Esteban Lafuente y Ferran Vendrell-Herrero para su publicación en la revista académica internacional Regional Studies.

 

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