¿Hacer prácticas a distancia?
En un momento en qué la mayoría de trabajos de oficina se pueden hacer desde casa o de manera itinerante y qué vivimos una generalización de los servicios en la nube, además de conexiones remotas seguras, sistemas de telefonía IP, posibilidad de videoconferencia gratuita, etc, obviamente estas posibilidades se trasladan también al campo de la educación, no sólo en la docencia, con campus online, servicios integrados para trabajo en grupo, etc, sino en las opciones qué como institución se pueden ofrecer a los alumnos.
¿Qué supondía para un estudiante poder realizar prácticas online? Para empezar, un recorte muy importante de gastos asociados: desplazamiento, alojamiento, transporte diario, sacrificio de otras actividades que pudiera estar realizando, etc. Por supuesto, la oportunidad de optar a demandas de estudiantes en prácticas qué no sean remuneradas pero muy interesantes para su carrera, acceso a sectores empresariales qué quizás no se desarrollan en su entorno próximo, incluso pudiéndose permitir colaboraciones con más de una empresa a la vez mejorando su currículum de manera substancial, por ejemplo, en periodos vacacionales.
¿Y para la empresa? Igualmente una reducción de costes nada despreciable en los tiempos que corren: un puesto de trabajo físico menos, además de gastos asociados, posibilidad de reclutar talento allí donde esté y crear lazos internacionales nada despreciables, pongamos por ejemplo, si se plantea tener un representante en otro país o un intermediario con otra cultura empresarial.
Interesante campo a explorar y qué parece va ganando adeptos, según leemos en el artículo “Virtual internships in rising demand” de BusinessWeek, destacando el e-mail y Skype como herramientas clave que lo hacen posible.
